cómo tirar con ambos ojos abiertos

TIRO CON AMBOS OJOS ABIERTOS

Tirar con los ojos abiertos: mejorar el campo visual

Muchos tiradores cierran o guiñan un ojo para enfocar mejor sus miras. Pero hacer algo así reduce la visión periférica y la percepción de la profundidad incrementando, además, la fatiga del ojo que permanece abierto para apuntar. Por eso es recomendable el tiro con los ojos abiertos.

tiro con los ojos abiertos

Reducir la visión periférica puede no dejarnos advertir otras amenazas en el entorno. Perder la percepción de profundidad nos hace torpes en los desplazamientos.

Con el entrenamiento adecuado, en unos meses podrá apuntar y hacer tiro con ambos ojos abiertos, manteniendo una buena visión de las miras. Esto es, el enrasamiento y las luces necesarios para el disparo que se requiere hacer en cada momento.

La transición del arma de un blanco a otro, en un enfrentamiento armado, será siempre más rápida manteniendo ambos ojos abiertos.

Sentirá menos fatiga ocular en los entrenamientos de tiro.

El objetivo del siguiente entrenamiento de tiro táctico es permitir el tiro con ambos ojos abiertos a aquellos que presentan dificultades para hacerlo.

Imagen duplicada en el tiro con ambos ojos abiertos

La tendencia a cerrar un ojo es provocada por la visión doble de imágenes que realmente son imposibles de separar. En ocasiones, esto se agrava cuando el ojo dominante no coincide con el correspondiente a la mano fuerte.

Pero con el entrenamiento aprenderá a hacer caso omiso a imágenes superpuestas o elementos extraños a esa visión de las miras que usted necesita. Aprenderá a no ver esa imagen duplicada de los elementos de puntería.

Tenga en cuenta que el ojo dominante no es mucho más fuerte o resistente que el ojo débil. No se suele ver una imagen fuerte y nítida con uno y otra imagen débil o borrosa con el otro. Ambas tienen la misma predominancia.

Cuando nos centramos en el punto de mira, veremos con menor calidad el blanco y también el alza. No podemos enfocar a varias distancias al mismo tiempo. Solamente enfocamos a una distancia determinada en cada momento. No hay modo de enfocar ambos elementos de puntería a la vez, mucho menos estos y el blanco.

tiro con ambos ojos abiertos

Una vez adquirida una cierta habilidad con las miras, su cerebro será capaz de dar la orden de apretar el disparador sólo cuando están situadas en el lugar correcto. O percibir que se ha cometido un error si se ha disparado sin control de estas. Es lo que llamamos “Tirador seguro”, aquel que sabe dónde está el impacto simplemente con el comportamiento de sus miras.

Entrenamiento en tiro con ambos ojos abiertos. Fase I

Ponga una tira opaca en sus gafas de tiro en su ojo no dominante y comience a entrenar el tiro con ambos ojos abiertos. La tira adhesiva tapará la imagen que percibe el ojo débil y le facilitará la labor de mantenerlo abierto.

Entrene de este modo hasta que pueda tirar con ambos ojos abiertos de modo natural.

Puede entrenar en seco, a diario, sin necesidad de instalaciones especiales. Puede hacerlo en casa perfectamente, solo es necesario un poco de voluntad. Practique primero para que el gesto sea suave y luego, para que sea rápido.

Mantenga un buen enfoque y un buen dominio de la visión de las miras. Y sea siempre consciente de dónde y cómo están, cada vez que el martillo cae. Es decir, cada vez que presione el disparador.

Entrene hasta que sea capaz de hacer la presentación del arma con ambos ojos cerrados y a continuación abrirlos y ver una imagen perfecta.

tirar con los dos ojos abiertos

Entrenamiento en tiro con ambos ojos abiertos. Fase II

En esta segunda fase de entrenamiento reemplazaremos la tira opaca por tiras adhesivas transparentes (cinta de embalar transparente por ejemplo). También sobre el ojo débil, tres o cuatro capas son suficientes. Hay quien lo hace con vaselina para no dañar las lentes de sus gafas. Pero es un poco más sucio y difícil de dominar.

La vista será muy borrosa al principio y aparecerá más nítida conforme se eliminen capas de cinta o sea más fina la capa de vaselina. En los primeros entrenamientos será un poco desconcertante la aparición de esa segunda imagen borrosa. Pero el hecho de ser borrosa le ayudará a que su cerebro aprenda a desecharla.

Continúe entrenado en seco y pronto será capaz de omitir esa imagen borrosa, centrándose en la más nítida procurada por el ojo dominante. Cuando esto ocurra, puede comenzar a retirar paulatinamente capas de cinta adhesiva para que la imagen percibida por el ojo débil sea cada vez más limpia y parecida a la realidad.

cómo disparar con los dos ojos abiertos

Con un poco de trabajo y dedicación podrá tirar con ambos ojos abiertos, manteniendo la precisión y el control de las miras sin menoscabo de la visión periférica y sin añadir fatiga en sus sesiones de entrenamiento.