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REGLAS DE SEGURIDAD DEL CORONEL JEFF COOPER IV

Un buen tirador primero debe ser un tirador seguro. Reglas de Seguridad.

Analizaremos, en este artículo, la tercera de las reglas de seguridad del Coronel Cooper.

Regla nº 3. Mantenga el dedo alejado del disparador hasta que no haya decidido disparar.

La principal razón por la que el Coronel Cooper argumentaba esta norma de seguridad, era debido a que en ocasiones se producían (y se producen) disparos fortuitos durante la acción de desenfunde. La imperiosa necesidad de realizar un disparo defensivo, al verse mortalmente atacado al inicio de un enfrentamiento, hacía que el dedo presionara el disparador. Antes incluso de apuntar o dirigir el arma hacia su objetivo. Eso provocaba (y provoca) disparos errados, que pueden herir a terceros o, incluso, al propio tirador.

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Otra, sin duda, es el mantener el dedo sobre el disparador en desplazamientos con el arma, o mientras se apunta a un sospechoso, que debe ser identificado como hostil o no hostil.

Mantener el dedo sobre el disparador, aun cuando no se ejerza presión contra él, es un hábito común y peligroso. Un simple tropezón o un sobresalto provocado en una situación de estrés inducen a movimientos defensivos involuntarios (perfectamente sanos, hay que decir). Estos espasmos, entre otros, hacen cerrar las manos en un intento del subconsciente por agarrarse a algo. Provocando disparos fortuitos como consecuencia. (Cuando éramos primates y se producía un sobresalto nos agarrábamos fuertemente a una rama para no caer).

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Condición de porte 2. Armas SA/DA

La mayoría de las armas de dotación en España poseen la ventaja de permitir su uso tanto en Simple Acción (SA) como en Doble Acción (DA). Ejemplos de ellos son Beretta 92 de la Guardia Civil, HK USP en el Cuerpo Nacional de Policía y los tres ejércitos, Walther P-99 en muchas Policías Locales. Todas ellas poseen un largo y pesado recorrido del disparador en DA que permite su porte seguro con cartucho en recámara (condición 2). pudiendo usarlas para controlar sospechosos, chequear zonas usando la técnica del tercer ojo mientras se alumbra con linternas, etc. sin ningún temor a que se produzcan descargas accidentales, al no tener que manipularlas constantemente en un mismo servicio. Sólo dispararán con una acción consciente sobre el disparador.

Estas armas poseen a la vez una mucho más fina y delicada SA. Lo que permite la consecución de disparos precisos si fuesen necesarios.

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Condición de porte 3

Una de las desventajas que tienen los agentes que se ven obligados a trabajar en condición 3 (sin cartucho en recámara), es que cuando llega el momento de empuñar el arma. con toda probabilidad en un estado de estrés elevado, ésta queda en SA una vez que se ha alimentado la recámara. Por lo que basta una ligera presión sobre el disparador para producir una descarga.

Esto hace que se combinen algunos factores que facilitan el desastre. Como son: Operadores poco instruidos, altos niveles de estrés y armas en Simple Acción.

Armas DAO

Algunos departamentos policiales optan por adoptar, para sus agentes, armas de Doble Acción Exclusiva (DAO). De esta forma, es cierto que solo se producirá una descarga si el agente presiona conscientemente el disparador, ya que requieren un mayor recorrido y una mayor presión en el disparador. Además se evitan accidentes fortuitos, mientras se encañona a un sospechoso para que deponga su actitud.

Pero por otro lado están dotando a sus uniformados de armas intrínsecamente menos precisas. Por tanto, con la capacidad de errar disparos y herir a terceros.

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Entrenamiento seguro y eficaz

Cambios de cargador, solución de interrupciones, desenfundes, chequeos… deben ser acciones practicadas hasta la saciedad y como consecuencia de un estímulo dado. Esto hace que el Operador desarrolle destrezas que podrá ejecutar conscientemente. Aunque también subconscientemente, es decir, que no deba pensar en ellas para ejecutarlas.

Entrene constantemente para que en situaciones de estrés no se produzcan bloqueos mentales y tiempos de reacción demasiado altos que pudieran arruinarle el día.

Pero todo ese automatismo adquirido no debe llegar al punto en el que se produzcan disparos involuntarios por acciones no controladas sobre el disparador.

Tenga siempre en cuenta que el control del disparador es el control del arma. Esto implica que todo sistema de entrenamiento táctico eficaz con armas de fuego debe permitir al tirador mantener en control absoluto y consciente sobre el disparador.

Una formación realista y eficaz siempre es mejor que cualquier prohibición absurda.

Reglas de seguridad

En Zona Táctica le pedimos que preste la máxima atención a las normas de seguridad en el manejo de las armas de fuego.