Hemorragias internas

HEMORRAGIAS INTERNAS

Como veíamos en el artículo Hemorragias externas, el sangrado fuera del cuerpo es bastante fácil de reconocer. Si la piel esta dañada por una laceración, una punción o una abrasión, se puede observar la sangre a medida que fluye fuera del cuerpo. Ocurre todo lo contrario en las hemorragias internas, estas pueden ser mucho más difíciles de identificar.

El sangrado interno puede ocurrir dentro de los tejidos, órganos o cavidades del cuerpo, incluyendo la cabeza, el canal espinal, el tórax y el abdomen. Otros lugares potenciales de sangrado incluyen el ojo, los tejidos que recubren el corazón, los músculos y las articulaciones.

El sangrado interno ocurre cuando el daño a una arteria o vena permite que la sangre escape del sistema circulatorio y se acumule dentro del cuerpo.

Hemorragias-Internas-1
Una hemorragia interna puede que no sea evidente hasta horas después de su inicio y los síntomas solo pueden aparecer cuando hay una perdida significativa de sangre o si un coagulo es lo suficientemente grande como para comprimir un órgano y evitar que funcione correctamente.

La cantidad de sangrado depende de la cantidad de daño a un órgano, los vasos sanguíneos que lo suministran y la capacidad del cuerpo para reparar roturas en las paredes de los vasos sanguíneos. Los mecanismos de reparación disponibles incluyen tanto el sistema de coagulación de la sangre como la capacidad de los vasos sanguíneos de sufrir espasmos para disminuir el flujo de sangre a un área lesionada.

Las personas que toman medicamentos anticoagulantes son más propensas al sangrado que las personas que no toman estos medicamentos.

Hemorragias-internas-2

Sintomas de las hemorragias internas

Los síntomas y los signos de una hemorragia interna dependen de la procedencia del sangrado, pero pueden incluir:

  • Dolor de cabeza.
  • Rigidez en el cuello.
  • Confusión.
  • Pérdida de visión.
  • Dificultad para hablar.
  • Aturdimiento.
  • Dificultad para respirar.
  • Presión arterial baja.
  • Sangrado por orificios naturales.

Si la hemorragia no se detiene, la pérdida de sangre puede causar un shock hemorrágico. Si hay presión, puede conducir a una hemorragia cerebral o incluso a la muerte.

Hemorragias-internas-3

Causas de las hemorragias internas

  • Traumatismo cerrado. Si usted se ve involucrado en un accidente automovilístico, por ejemplo, su cuerpo puede sufrir un traumatismo severo. En ese caso es posible que la parte externa del cuerpo no se dañe, pero puede producirse suficiente compresión en los órganos internos y causar sangrado. Este mismo mecanismo también causa sangrado por aplastamiento. Cuando un objeto pesado cae sobre alguna parte del cuerpo, como un pie, la fuerza la absorbe el hueso o los músculos. Por tanto, esto puede hacer que el hueso rompa o las fibras musculares se desgarren y sangren.
  • Trauma por desaceleración. La desaceleración puede hacer que los órganos del cuerpo se muevan dentro del cuerpo. Esto puede desgarrar los vasos sanguíneos del órgano y causar una hemorragia interna.
  • Este suele ser el mecanismo que causa el sangrado intracraneal. La fuerza aplicada a la cabeza causa una lesión de aceleración / deceleración en el cerebro. Lo que hace que “rebote” dentro del cráneo. Esto puede desgarrar algunas de los pequeños vasos sanguíneos que forman un puente sobre la superficie del cerebro y causar la hemorragia.
    Los órganos dentro de la cavidad abdominal están unidos por un pedículo (tallo) a las arterias y venas que proporcionan suministro de sangre. En una lesión por desaceleración, el pedículo puede desprenderse, desgarrar los vasos sanguíneos y causar una hemorragia.
  • Fracturas. Algunos huesos contienen un suministro de sangre abundante y una fractura puede provocar la pérdida de cantidades significativas de esta. La fractura de un hueso largo, como el fémur, puede provocar la pérdida de hasta medio litro de sangre. Además, el trauma de la fractura puede desgarrar los vasos sanguíneos que rodean la estructura y provocar la hemorragia interna.
  • Otros factores. Hay otras causas que pueden producir una hemorragia interna sin la acción de un traumatismo: desprendimiento de la placenta durante el embarazo, sangrado después de una cirugía, sangrado espontáneo, efectos segundarios de medicamentos y por el abuso de alcohol.

Otra de las causas puede ser el Blast o aplastamiento de los tejidos por la acción de un explosión.

Un rescatador sin conocimientos médicos no puede detener una hemorragia interna. Si una hemorragia abundante causa aturdimiento o síntomas de shock hay que colocar a la víctima tumbada con las piernas elevadas y debe solicitarse ayuda médica tan rápidamente como sea posible.

En el siguiente video podrá ver cómo actuar frente a un paciente que sufre una hemorragia interna.

Le invitamos a visitar el Blog de Zona Táctica, donde podrá encontrar más información relacionada con los primeros auxilios.