ENTRENAMIENTO CON BLANCOS METÁLICOS II

Entrenamiento seguro y eficaz.

Continuando sobre esta pequeña disertación sobre el uso de blancos metálicos en entrenamientos tácticos, vamos a ver en esta ocasión algunos factores a tener en cuenta sobre los materiales y municiones a emplear. 

Y es que la seguridad debe ser siempre un factor importante en cualquier faceta del entrenamiento de tiro. Si es alcanzado por pequeños fragmentos metálicos, es señal de que algo está mal, el material empleado o la colocación del mismo.

Protección ocular

Todos los tiradores son conocedores de la importancia del empleo de una adecuada protección ocular para prevenir lesiones, en el caso de este tipo de blancos, dicha protección cobra mayor importancia. La protección empleada debe impedir la entrada de residuos hacia el globo ocular, utilice siempre gafas de protección contraimpactos aprobadas por ANSI u OSHA.

Municiones

El uso de munición frangible es lo ideal en estos casos, pero esta suele ser cara y difícil de conseguir. Use munición sin encamisar en la medida de lo posible, la envuelta metálica de la munición encamisada suele dificultar la fragmentación del cuerpo de la bala, generalmente de plomo.

Conozca la munición que usa, existen balas de plomo teflonadas, que aparentan ser blandas en toda su estructura, pero que esconden en el interior de la vaina una pequeña porción de latón que las ayuda a la toma de estrías en el cañón y que por su diseño es difícil que se fragmente. Por supuesto no dispare munición de slug de escopeta o con perdigones de acero, estos no fragmentan y tienden a rebotar en la dirección opuesta a la de impacto.

Si no tuviera más opción que usar munición encamisada, recuerde siempre que la distancia mínima para disparar con seguridad sobre blancos metálicos es de 7 metros para municiones de arma corta y de 90 para municiones de arma larga.

Nunca utilice calibres de rifle, calibres magnum o municiones que excedan los 425 m/s (1400 fps) en la boca del arma con blancos de acero para pistola. En general no use municiones distintas a las que sugiere el fabricante del blanco ni municiones que impacten por encima de los 900 m/s (3000 fps) o por debajo de los 230 m/s (750 fps).

Controle las trayectorias y los ángulos de incidencia sobre el blanco para evitar rebotes, recuerde que cuanto más perpendicular sea el ángulo de incidencia de la bala sobre el blanco metálico, menor probabilidad de causar rebotes tendrá.

Acero para blancos metálicos 

Hacer blancos metálicos caseros no solo comprometerá la durabilidad de los mismos, sino que también la seguridad de los usuarios. Los blancos metálicos de calidad suelen estar construidos en acero de una dureza Brinell de entre 450 y 550, esto asegura que mantengan una superficie plana.

Para calibres de pistola el más común el AR500 de 95 mm de grosor, acero de alta calidad que bien mantenido le brindará años de uso seguro, aunque un AR450 de 100 mm de grosor puede ser suficiente.

Sin embargo, si pretende hacer uso de calibres de rifle, un blanco de acero AR500 de 120 mm será la mejor opción, siendo recomendable usar AR550 del mismo grosor si pretende darle un uso intensivo.

Colocación de los blancos

La colocación de los blancos es un factor importante para controlar el anillo de expansión de los fragmentos y reducir la posibilidad de rebotes. Es fundamental permitir que los blancos tengan un pequeño balanceo para que absorban parte de la energía de los impactos, es por ello por lo que verá a muchos blancos metálicos colgando de cadenas o piezas de caucho. Los blancos más pesados pueden anclarse a soportes de un solo pie, pero estos no deben ser rígidos, lo normal es que estos queden colgados de uno o varios ganchos o atornillados a la altura de su tercio superior, con tornillos provistos de un muelle entre el blanco y el soporte, que les concede algo de movimiento.

Procure que la superficie del blanco quede en un ángulo de entre 15º y 20º respecto de la vertical, esto le ayudará a que la mayoría de los fragmentos impacten en el suelo y si este es duro, que viajen sensiblemente hacia atrás y no hacia los tiradores. Cuanto más se incline la superficie del blanco hacia adelante, más hacia atrás impactarán los fragmentos o los posibles rebotes generados.

Huya de blancos abatibles hacia atrás, como los antaño utilizados en IPSC, los famosos Pepper Popper ya que, si reciben algún impacto durante su movimiento natural hacia atrás, el ángulo de incidencia puede ser demasiado pequeño y generar rebotes con trayectorias ascendentes que pudieran sacar proyectiles a alta velocidad incluso fuera del campo de tiro. Es por lo que los actuales Poppers suelen tener un mecanismo que les permite caer hacia adelante forzando a los posibles rebotes a impactar en el suelo.

Si utiliza varios blancos metálicos, procure escalonarlos para evitar que el anillo de expansión de uno de ellos impacte sobre el otro o alejarlos con el mismo propósito. Si no tiene capacidad para escalonarlos y necesita que no estén demasiado separados, aíslelos con madera u otro material capaz de absorber los fragmentos.

¡Buen entrenamiento!

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