condiciones de porte de armas de fuego

CONDICIONES DE PORTE DE LAS ARMAS DE FUEGO

Atendiendo a los principios de seguridad de Jeff Cooper

De la primera regla de seguridad con las armas de fuego del Coronel Cooper, de la que ya hemos hablado en un anterior artículo en este blog, vamos a repasar cuáles son las condiciones de porte de las armas de fuego.

Regla nº 1. “Trate todas las armas como si estuvieran siempre cargadas”

condiciones de porte

Condiciones de porte de las armas de fuego

Numeradas de la 1 a la 4, para no incurrir en complicaciones semánticas que pudieran llevar a error. Son usadas para definir exactamente el estado en el que está o debe estar un arma en determinadas situaciones como durante el servicio, los entrenamientos, el transporte o el almacenamiento de las armas.

Condiciones de porte: Condición 1

Es aquella en que el arma está provista del cargador con munición y un cartucho en la recámara. El seguro manual está activado y el mecanismo de percusión está dispuesto en simple acción.

Para la realización del disparo, simplemente hay que desactivar el seguro manual tras el desenfunde y presionar el disparador cuando las miras estén sobre el blanco. El martillo será liberado con muy poca presión y recorrido del disparador, ofreciendo un plus de precisión al tirador.

Es una condición de porte muy popular en los EE.UU. Debido a la gran profusión de pistolas de simple acción exclusiva (SAO), las veneradas 1911. Aunque también pueden portarse así otras pistolas de simple y doble acción, como las HK USP reglamentarias en nuestras FAS.

condiciones de porte de armas

Las Beretta 92 de la Guardia Civil no pueden portarse en esta condición. Debido a que la palanca del seguro manual actúa a su vez como desamartillador dejando el arma en doble acción. Es decir, no se puede tener el arma asegurada en simple acción, como las ya desaparecidas Star BM.

condiciones para portar armas

En esta condición también pueden portarse los fusiles de asalto, rifles de cerrojo y demás armas de simple acción exclusiva.

Condiciones de porte: Condición 2

Es igual que la condición 1, pero esta vez con el martillo en posición de reposo. Es decir, el cargador con munición insertado, cartucho en recámara y mecanismo de percusión en doble acción. El seguro manual, de existir, puede estar activado o desactivado según el gusto del usuario aunque lo más normal es que no lo esté.

Es la condición de porte más común a este lado del Atlántico. Para hacer un disparo simplemente hay que desenfundar y apretar el disparador. Esta vez con mayor presión y recorrido, ya que hay que accionar todo el mecanismo de disparo que se encuentra en posición de reposo aun así, lo suficientemente rápido como para ser eficaz para la autodefensa.

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El revolver de doble acción que dota reglamentariamente a los vigilantes de seguridad y ha dotado durante años a infinidad de cuerpos policiales en España se porta en condición 2.

Condiciones de porte: Condición 3

Con el cargador insertado y la recámara libre de munición, mecanismo de disparo en reposo y de nuevo sin imponer la activación o no del seguro manual. El porte en condición 3 obliga al tirador a montar el arma antes de poder disparar. Se usa, por ejemplo, para el transporte de armas largas que refuerzan la potencia de fuego en un coche patrulla.

cuáles son las condiciones de porte de armas

Para los poco conocedores del manejo de las armas es la condición ideal. Se excusan en que el hecho de montar puede ser persuasivo para el delincuente, sin pararse a pensar en que si un elemento hostil está decidido a atentar contra la autoridad, éste atentará igualmente. Obliga al Operador a perder un tiempo potencialmente valiosísimo en la respuesta a un ataque súbito y, una vez montada, el arma queda generalmente en simple acción, con lo que el agente poco habituado a portar cartucho en recámara y con alto nivel de estrés provocado por una situación de riesgo, puede cometer errores fatales.

Condiciones de porte: Condición 4

Llamada por algunos “armas en seguridad”, la condición 4 requiere el arma completamente vacía. Es decir, sin cargador, recámara libre de munición y mecanismos en reposo. Se usa para la estancia en determinados recintos, como zonas de los campos de tiro donde no se realiza el entrenamiento con fuego real en sí mismo, entrenamientos en seco, interior de bases y acuartelamientos y en los lugares de depósito y almacenamiento de las armas.

condiciones para portar armas de distintos tipos

Para entrenamientos en seco es recomendable el uso de varillas de seguridad o cualquier otro elemento que imposibilite la entrada accidental de municiones en el arma.